Introducción
La gestión eficiente del agua en jardinería se ha convertido en un factor clave tanto desde el punto de vista ambiental como económico. En este contexto, los sistemas de riego localizado y, en particular, el riego enterrado, representan soluciones tecnológicamente avanzadas que permiten optimizar el uso del recurso hídrico, mejorar el desarrollo vegetal y reducir las necesidades de mantenimiento.
Riego localizado: concepto y tipologías
El riego localizado se basa en la aplicación de agua de forma puntual y controlada en la zona radicular de las plantas, minimizando pérdidas por evaporación o escorrentía. Se caracteriza por trabajar a bajas presiones y con caudales reducidos.
Principales sistemas de riego localizado:
- Riego por goteo superficial

- Riego por goteo enterrado (subsuperficial)
- Microaspersión
- Exudación
Estos sistemas permiten una distribución uniforme del agua y una alta eficiencia de aplicación, que puede superar el 90%, frente a sistemas tradicionales como el riego por aspersión.
Riego enterrado (subsuperficial): características técnicas
El riego enterrado consiste en la instalación de tuberías emisoras (generalmente tubería de goteo autocompensante) bajo la superficie del terreno, a una profundidad que suele oscilar entre 10 y 30 cm, dependiendo del tipo de suelo y vegetación.
Elementos principales:
- Tubería de goteo con emisores integrados
- Sistema de filtrado (imprescindible)
- Reguladores de presión
- Válvulas sectoriales
- Programador automático
Características técnicas destacadas:
- Emisores autocompensantes: garantizan uniformidad en terrenos con desnivel
- Protección contra intrusión radicular (tecnología anti-raíces)
- Bajo caudal unitario (1–4 l/h por emisor)
- Separación entre emisores adaptada al marco de plantación
Beneficios del riego localizado y enterrado
Eficiencia hídrica
- Reducción significativa de pérdidas por evaporación
- Aplicación directa en zona radicular
- Menor consumo de agua (ahorros del 30–60% frente a aspersión)
Mejora del desarrollo vegetal
- Disponibilidad constante de humedad en el bulbo húmedo
- Reducción de estrés hídrico
- Mayor uniformidad en el crecimiento
Reducción de mantenimiento
- Eliminación de elementos visibles (en riego enterrado)
- Menor proliferación de malas hierbas al no mojar superficie
- Disminución de daños por vandalismo o maquinaria
Sostenibilidad y adaptación climática
- Adecuado para escenarios de restricción hídrica
- Compatible con sistemas de telegestión y sensores de humedad
- Facilita el cumplimiento de normativas ambientales
Consideraciones de diseño e instalación
Para garantizar el correcto funcionamiento del sistema, es fundamental tener en cuenta:
Tipo de suelo
- Suelos arenosos: mayor frecuencia de riego, menor duración
- Suelos arcillosos: menor frecuencia, mayor duración
Diseño hidráulico
- Sectorización adecuada
- Control de presiones (1–3 bar en general)
- Dimensionado correcto de tuberías
Filtrado
- Elemento crítico para evitar obturaciones
- Uso de filtros de malla o anillas según calidad del agua
Mantenimiento preventivo
- Lavado periódico de líneas
- Control de posibles intrusiones radiculares
- Verificación de presiones y caudales
Aplicaciones en jardinería y paisajismo
El riego enterrado es especialmente recomendable en:
- Zonas verdes urbanas
- Parques y jardines públicos
- Cubiertas vegetales
- Taludes y áreas de difícil acceso
- Jardinería de bajo mantenimiento (xerojardinería)
El uso de sistemas de riego localizado y enterrado representa una evolución hacia modelos de jardinería más eficientes, sostenibles y técnicamente avanzados. Su correcta implementación permite no solo optimizar el consumo de agua, sino también mejorar la calidad de las zonas verdes y reducir costes de explotación.
Desde Pintega Xardíns, apostamos por la integración de estas tecnologías en nuestros proyectos, adaptándolas a las condiciones específicas de cada espacio y garantizando soluciones duraderas y eficientes.









