Polonia es un país de Europa Oriental, acostado sobre el Mar Báltico, y conocido por su arquitectura medieval y su herencia judía. Oficialmente es la República de Polonia, un país de Europa Central, uno de los veintisiete Estados soberanos que forman la Unión Europea, constituido en Estado democrático de derecho y cuya forma de gobierno es la república parlamentaria. El país esta subdividido 16 regiones administrativas denominadas voivodatos.
Su territorio tiene una extensión de 312 696 km² y una población de 38.2 millones de personas, por lo que es el quinto país más poblado de la UE. La parte más grande del país se halla al norte, y forma parte de la gran llanura europea, y esta bañada, como dijimos por el Mar Báltico; en la parte sur, donde se ubican Wroclaw y Cracovia, se hallan los territorios montañosos de los Sudetes, los Cárpatos y la sierra de Santa Cruz. Aunque la capital y ciudad más poblada es Varsovia, el centro académico-cultural, y la segunda ciudad más grande, es Cracovia.
La historia universal, nos muestra a Polonia sufriendo tremendos reveses a lo largo de toda su convulsa historia. Los homínidos parecen estar presentes en la actual Polonia desde hace quinientos mil años. Los eslavos se asentaron en este territorio desde hace 1500 años y la historia de Polonia como estado casi abarca un milenio. El territorio ocupado que ocupa ha variado enormemente durante su historia. En el siglo XVI, durante la República de las Dos Naciones, formaba la nación más grande de Europa… pero todo esto, antes del crecimiento del Imperio ruso. A partir de ese momento no existió una estructura polaca independiente hasta la recuperación de la independencia en 1918, y tras más de un siglo de sumisión al gobierno de Rusia, sin duda, sus repudiados vecinos. Luego, durante la tremenda Segunda Guerra Mundial, llegó la dramática invasión de la Alemania Nazi, con la tremenda aparición de guetos y campos de concentración y exterminio, propiciado básicamente por la gran cantidad de polacos de etnia y religión judía. Solo finalizada la Gran Guerra, ¡por fin!, Polonia configura sus fronteras actuales.
La religión, el catolicismo, es algo absolutamente presente en la sociedad polaca. Durante siglos, Polonia ha sido una nación católica y muchos polacos consideran el catolicismo como parte de la identidad nacional polaca. El catolicismo también es un rasgo distintivo de los polacos de sus vecinos alemanes, que son predominantemente luteranos, y Bielorrusia, que es una mayoría ortodoxa. Durante las ocupaciones extranjeras que sufrió Polonia, la Iglesia católica siguió siendo el punto de referencia para muchos polacos que lucharon por la independencia nacional. A ustedes, como a mi, cuando visiten Polonia, les sorprenderá la absoluta e importante presencia que tiene en la sociedad civil.
Por último, apuntemos que el río Vístula (en polaco Wisla), es el más largo del país, con 1.070 kilómetros de largo, y desemboca en la Bahía de Gdansk, en el Mar Báltico, tras haber regado a Cracovia y Varsovia, las dos ciudades más importantes de esta nación.
En este articulo trataremos de acercarles a este enigmático, culto, tradicional y bastante moderno país europeo, y de cómo podrían distribuir su visita durante 10 días.
Deberemos advertir que, dada la gran diferencia idiomática existente entre el español y el polaco, no resultará demasiado sencillo memorizar los nombres de sus calles y plazas.
La mejor alternativa para comenzar el viaje, será volar directamente a Varsovia, y los que vivimos en Galicia, tenemos una estupenda opción desde el aeropuerto de Oporto, con vuelos directos con Varsovia y Cracovia.
VARSOVIA
Varsovia, desde 1596 es la capital y la ciudad más poblada de Polonia, donde en la actualidad viven casi 1.900.000 personas. Su amplia variedad arquitectónica refleja la larga y turbulenta historia de la ciudad, desde las iglesias góticas y los palacios neoclásicos hasta los bloques de edificios del período soviético y los rascacielos modernos. La ciudad vieja se restauró después del grave daño que sufrió durante la Segunda Guerra Mundial
Para visitar esta preciosa ciudad, sugerimos ubicarse sobre la importante Avenida Marszalkowska, donde les será fácil localizar un buen hotel. A partir de aquí recomendaríamos como primer paseo, comenzar a avanzar caminando sobre la Av Marszalkowska, hacia el Stare Miasto o Casco Antiguo. De camino, pasaremos por el coqueto Jardín Sajón ( Agrod Saski), el más antiguo de la ciudad, fundado en 1727, uno de los primeros parques de acceso público del mundo. Frente a él se halla la Plaza Pilsudski. Llegando a la gran avenida Solidarnosci (calle de la Solidaridad), deberemos girar a la derecha, y comenzar a recorrerla, disfrutando de sus bellos edificios y su gran amplitud, hasta que finalmente desemboca en el corazón del Stare Miasto (Casco Antiguo), el barrio más antiguo de la ciudad. El Centro histórico de Varsovia es un núcleo turístico con callejones adoquinados y edificios medievales reconstruidos después de la Segunda Guerra Mundial. En pleno corazón del barrio está Rynek Starego Miasta, la bulliciosa plaza del mercado, donde se suceden las casas burguesas y los restaurantes polacos de alta cocina. Cerca de allí, la archicatedral de San Juan de Varsovia, que data del siglo XIV, y acoge conciertos estivales. En la zona también se encuentra el Castillo Real, con estancias reformadas y jardines paisajísticos. Para poder apreciar todo esto con una buena perspectiva, sugerimos subir al mirador de la torre de la iglesia de Santa Ana que ofrece las mejores vistas del centro histórico de Varsovia. La torre, conocida como Taras Widokowy, es una construcción independiente de la iglesia. Stare Miasto o Starówka, o en español Ciudad Vieja, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como uno de los principales atractivos de la capital polaca. Un lugar en el que la historia ha dejado registrados algunos de sus capítulos más sombríos, pero también algunos de los más inspiradores. En 1944, los nazis se encargaron de hacer desaparecer cerca del 85% de la zona, que, sin embargo, fue capaz de resurgir de sus cenizas, para recuperar su esplendor de siempre. La meticulosa y casi épica campaña de restauración llevada a cabo tras la guerra, que incluyó todo tipo de edificios públicos y privados, murallas, iglesias, palacios, plazas y mercados, se ha convertido en un ejemplo paradigmático de recuperación de un patrimonio que abarca del siglo XIII al siglo XX.
En todo caso, disfrutar de un agradable paseo por las calles de la Ciudad Vieja, descubriendo sus plazas, monumentos y rincones llenos de encanto, mientras se siente el fascinante peso de la historia, es una de las experiencias imprescindibles en la maravillosa capital polaca. Y, ¡cómo no!, disfrutar de una cálida y acogedora cena en uno de sus muchos pequeños, cálidos y típicos restaurantes, llenos de autentico sabor.
Sin ninguna duda, a ustedes también les atraerá visitar y conocer el viajo Barrio Judío, tristemente famoso por el Gueto de Varsovia, el gueto judío más grande creado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, donde unos 380,000 judíos vivieron hacinados en condiciones extremas, sufriendo hambre y enfermedades antes de las deportaciones masivas a campos de exterminio como Treblinka, culminando en el heroico pero trágico Levantamiento del Gueto de Varsovia en 1943, donde la resistencia judía luchó desesperadamente contra las fuerzas alemanas, dejando pocos supervivientes. Fue establecido por los nazis en 1940, encerrando a la mayor parte de la población judía de Varsovia. Ocupaba una pequeña parte de la ciudad, pero contenía el 30% de su población, resultando en hacinamiento, epidemias y hambruna masiva. En abril de 1943, ante la inminente liquidación del gueto, los judíos iniciaron una resistencia armada que fue brutalmente aplastada por los alemanes, marcando uno de los episodios más significativos de la resistencia judía en la guerra.
Hoy en día, la zona del antiguo gueto es parte de la ciudad moderna de Varsovia, pero conserva monumentos y memoriales que honran la memoria de las víctimas y la resistencia judía, incluyendo el Monumento al Gueto de Varsovia y la Sinagoga Nożyk, una de las pocas sinagogas que sobrevivieron. Es un lugar de recuerdo y reflexión sobre el Holocausto.
WROCLAW (Breslavia)
Una de las grandes y bellas sorpresas que uno no debe dejar de visitar en Polonia, es la ciudad de Wroclaw, y en España conocida como Breslavia. Es la capital del voivodato de Baja Silesia y la tercera ciudad más poblada de Polonia, con cerca de setecientos mil habitantes. Está situada en el suroeste del país, junto al río Óder y entre las colinas de Trzebnica y los Sudetes. Aquí confluían dos importantes rutas comerciales: Vía Regia y Ruta del ámbar. Fue una de las ciudades más importantes de la Polonia medieval y es la sede de una de las diócesis católicas polacas más antiguas (fundada en 1000) y uno de los lugares de descanso eterno de los gobernantes polacos de la Dinastía de los Piastas. Además, aquí se imprimió el primer incunable histórico escrito en polaco.
Para llegar hasta aquí, existen trenes desde Varsovia que tardan 3 horas y media, y cuestan unos 45 euros.
En una visita de 3 días, estas serían, en mi opinión, lo que uno no debe perderse:
Plaza del Mercado (Rynek): Es el corazón y centro social y cultural Comenzando de la ciudad. Podrán admirar el impresionante Ayuntamiento gótico y las fachadas de colores de los edificios circundantes.
Plaza de la Sal (Plac Solny): Justo al lado, llena de puestos de flores las 24 horas.
Gnomos de Wroclaw: Los gnomos de Breslavia (Wrocław) son mucho más que pequeñas y encantadoras estatuas de bronce repartidas por la ciudad. Son un símbolo cultural, un homenaje a la historia reciente de Polonia y, hoy en día, una de las atracciones turísticas más queridas tanto por visitantes como por locales. Hay mas de mil repartidos por todas las esquinas de la ciudad, todos originales y únicos, representando todas las profesiones y actividades de Wroclaw. Construidos en bronce, miden entre 15 y 30 cms,
Casitas de Hansel y Gretel: Las dos casitas unidas por un arco en la calle Św. Elżbiety.
Iglesia de Santa Isabel: Suba a su torre para tener vistas panorámicas (¡y verán bien los gnomos desde arriba!).
Barrio Judío y Sinagoga de la Cigüeña Blanca: Es la sinagoga más antigua salvada de la guerra, y disfruten del ambiente del barrio.
Aula Leopoldina: En el interior del edificio principal de la muy antigua Universidad. Maravíllense con el barroco interior de esta fascinante aula magna.
Mercado Central (Hala Targowa): Precioso, grande y muy concurrido. Todo se puede encontrar en este mercado, incluso Ideal para comprar souvenirs o probar algo de comida local.
Isla de la Catedral y Puentes: Paseen por la parte más pintoresca, con calles adoquinadas e iglesias góticas.
Catedral de San Juan Bautista: La catedral principal de la isla, con torres impresionantes.
Encendido de las farolas de gas: Con algo de suerte, al atardecer, podrán ver al farolero, completamente vestido de negro, cumpliendo su misión diaria de encender las antiguas farolas de gas en la isla.
Puente Tumski (Puente de los Candados): Crucen este puente romántico que conecta con la isla que acoge a la catedral.
Barrio de los Cuatro Templos: Cerca del centro, verás iglesias de distintas religiones en un mismo espacio.
KRAKÓW (Cracovia)
Existen trenes Intercity entre Wroklaw y Cracovia que tardan algo menos de 3 horas., y cuestan menos de 40€. Cracovia (en polaco: Kraków), es la capital del voivodato de Pequeña Polonia y una de las ciudades más grandes, antiguas e importantes de Polonia. Situada a orillas del río Vístula, su población casi alcanza los 800.000 habitantes, llegando a los 3 millones en su área metropolitana), que la convierte en la segunda ciudad más poblada de Polonia. Durante gran parte de la historia polaca fue la capital del país, y por eso, todavía es el corazón de Polonia para muchos ciudadanos. Actualmente, Cracovia es un centro muy importante del turismo local e internacional, con más de ocho millones de visitantes al año. El centro histórico de Cracovia fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1978.
Una visita adecuada, que permita recorrer esta bellísima ciudad, y su entorno, deberá ocupar, al menos 5 días completos. Estas son nuestras sugerencias, en el casco de la ciudad, y en su área metropolitana:
El casco antiguo de Cracovia es un barrio histórico delimitado por la vegetación del parque de Planty., y comprende:
El Rynek Główny (Plaza del Mercado Medieval) donde se pueden visitar la Lonja de los Paños, el Museo Subterráneo de Rynek y la Basílica de Santa María, de estilo gótico. Las callejuelas de la zona están llenas de tiendas extravagantes, cafeterías y restaurantes de todo tipo. Los turistas suelen acudir a la bulliciosa calle Florianska para ir de compras y probar las cervezas artesanales, y a los bares de jazz cercanos cuando salen de copas por la noche; constituye una parte de la Vía Real, camino que llega hasta el castillo real de Wawel., teniendo su inicio en la Puerta de San Florián
La Rynek Glowny deberán visitarla “por arriba y por abajo”. En la superficie visitar: el Mercado de Paños, y el interior de la Basílica de Santa María. Deberán situarse cerca de la puerta a las 12 h en punto, cuando una monja abre su enorme retablo gótico, y se oye el sonido del trompetista, que se asoma cada hora en punto desde la torre de la iglesia. Tras el precioso interior de la catedral, deberán visitar en el subsuelo de la plaza el museo Rynek Underground, que reúne excavaciones arqueológicas, y los orígenes de la ciudad.
Esta Plaza del Mercado es la plaza medieval más amplia de toda Europa, con 40.000 metros cuadrados realmente sorprendentes. Fue trazada en 1257, constituye el centro de la ciudad y cuenta con un importante significado histórico, cultural y social.
El Castillo de Wawel y la colina Wawel constituyen el lugar histórico y cultural más importante de Polonia. Construido a instancias de Casimiro II en el siglo XIV, durante siglos fue la residencia de los reyes de Polonia y símbolo del Estado polaco. En la actualidad es uno de los mejores museos de arte del país. Fundado en 1930, el museo comprende diez departamentos responsables de colecciones de cuadros (incluida una importante colección de pinturas italianas del Renacimiento), grabados, esculturas, textiles (entre ellos la colección de tapices de Segismundo II Augusto), orfebrería, armas,
La catedral de Wawel, o catedral de Cracovia cuyo nombre completo es catedral Basílica de San Estanislao y San Wenceslao, es el santuario nacional de Polonia, en la ciudad de Cracovia. Tiene una historia de 1000 años y era el lugar de coronación tradicional de los monarcas polacos. Es la sede de la arquidiócesis de Cracovia. Construida en 1320, es una iglesia gótica de tres naves con transepto, ábside y deambulatorio. Se le añadieron 18 capillas funerarias laterales de estilo renacentista, entre las que destaca la de Segismundo I, considerada la obra cumbre del arte renacentista en Polonia.
También se encuentra sobre el cerro de Wawel, al igual que el castillo real. Durante siglos, Wawel fue el centro del poder eclesiástico y monárquico de Polonia.
Kazimierz, barrio judío. Sus principales puntos de interés son sus 7 sinagogas, el Museo Judío Galicia y la Plaza Nueva, convertida en «lugar de culto» para el público estudiantil. También se localizan en la zona dos de los museos más interesantes de Cracovia, el Museo Etnográfico y el de Museo de Ingeniería Urbana.
Tras recorrer Kazimierz, la mejor opción es cruzar el río para visitar Podgorze, el antiguo guetto judío.
Al finalizar la guerra Kazimierz quedó en un estado totalmente decadente, y no fue hasta el rodaje de «La Lista de Schindler» cuando comenzó su recuperación. Actualmente el barrio es una de las zonas de Cracovia más populares tanto para vivir, como para ir a cenar o salir de fiesta, especialmente entre el ambiente estudiantil.
La Puerta de San Florián es una de las torres góticas más famosas en Polonia y un punto neurálgico del centro histórico de Cracovia.Se construyó en el siglo XIV en granito rojo, típico de la arquitectura de Cracovia, como parte de las fortificaciones de la ciudad ante los ataques del imperio otomano.
La iglesia de San Pedro y San Pablo, situada en pleno centro de la ciudad, en la calle Grodzka. Fue construida en el siglo XVI siendo la iglesia de mayor tamaño del centro de Cracovia considerando el número de fieles que puede acoger. Frecuentemente, al caer la tarde acoge conciertos de música clásica. Destacan las estatuas que representan los 12 apóstoles situadas delante de la fachada principal.
Las minas de sal de Wieliczka, en la ciudad polaca de Wieliczka, perteneciente al área metropolitana de Cracovia. Han sido explotadas sin interrupción desde el siglo XIII, y aún hoy en día siguen produciendo sal de mesa. Alcanzan una profundidad de 327 metros y más de 300 kilómetros de galerías, sorprendentes lagos subterráneos y cientos de salas decoradas con esculturas y máquinas hacen de estas minas de sal uno de los lugares más visitados de Polonia.
Campo de Concentración y Exterminio de Auschwitz. Estuvo formado por diversos campos de concentración y exterminio de la Alemania nazi en los territorios polacos ocupados durante la Segunda Guerra Mundial. Comprendía Auschwitz I —campo original—, Auschwitz II-Birkenau —campo de concentración y exterminio—, Auschwitz III-Monowitz —campo de trabajo para la IG Farben— y 45 campos satélites más.
Situado en Oświęcim a unos 43 km al oeste de Cracovia, fue el mayor centro de exterminio del nazismo, donde fueron enviadas cerca de un millón trescientas mil personas, de las cuales murieron un millón cien mil, la gran mayoría era judía (el 90 %, un millón), aunque también deben contarse a polacos, gitanos, prisioneros de guerra, comunistas, disidentes del régimen, etc.
Visita a Zakopane y los Montes Tartras. Probablemente es otra visita inexcusable desde Cracovia. Un autocar a Zakopane tarda 2 horas, y salen cada hora. lo que les permitirá llegar temprano y aprovechar el día. Zakopane es un municipio turístico situado en la zona sur de Polonia, a los pies de los montes Tatras, con unos 30.000 habitantes. Al llegar, aconsejamos tomar el funicular y subir al Gubałówka: desde él tendrán unas vistas espectaculares de Zakopane y las crestas nevadas (o verdes en verano) de los Tatras. De regreso, exploren Zakopane, un paseo por la calle Krupówki, llena de vida, tiendas y restaurantes. Visita al Cementerio Pęksowy Brzyzek y la Capilla Jaszczurówka para ver la arquitectura tradicional. Para el almuerzo, disfruten de la cocina local en un restaurante tradicional, hay muchos en la pequeña ciudad, a precios muy razonable.A media tarde, podrán regresar a Cracovia, realizando una parada en Chocolów, un pintoresco pueblo con casas de madera del siglo XIX.
Para regresar a casa en Galicia Sur, disponemos de vuelos directos desde Cracovia hasta el aeropuerto de Oporto
Sin lugar a dudas, Polonia es mucho más que esto que les acabamos de narrar, pero en una visita de 10 u 11 días, esta nos parece una magnifica manera de visitar este atractivo país.























