La generación de residuos urbanos per cápita constituye uno de los principales indicadores para evaluar la sostenibilidad de los modelos de producción y consumo en el ámbito europeo. Su análisis permite identificar diferencias estructurales entre países, tendencias temporales y el grado de efectividad de las políticas públicas orientadas tanto a la gestión como a la prevención de residuos. A partir de los datos más recientes disponibles, este informe presenta una comparación espacial y temporal de la generación de residuos urbanos en la Unión Europea, con especial atención al caso de España.
El mapa de generación de residuos urbanos por habitante correspondiente al año 2023 pone de manifiesto importantes disparidades entre los Estados miembros. Estas diferencias son especialmente visibles cuando se analiza la distribución geográfica de los valores, observándose una mayor generación per cápita en los países del centro y norte de Europa, frente a valores sensiblemente inferiores en buena parte de los países del sur y del este. Esta heterogeneidad refleja la coexistencia de modelos socioeconómicos y patrones de consumo muy diversos dentro de la Unión Europea, y confirma que la generación de residuos urbanos no responde exclusivamente a factores demográficos, sino también a variables estructurales como el nivel de renta, los hábitos de consumo, el grado de urbanización y la organización de los sistemas de recogida municipal.

En los países con mayor generación per cápita, el elevado nivel de consumo material, la mayor presencia de residuos asimilables a domésticos procedentes de actividades comerciales y de servicios, así como sistemas de recogida más exhaustivos, tienden a incrementar las cantidades contabilizadas como residuos urbanos. Por el contrario, en países con menores niveles de generación, influyen tanto patrones de consumo más moderados como diferencias metodológicas en la inclusión o exclusión de determinados flujos de residuos en las estadísticas municipales. En este sentido, resulta fundamental interpretar las comparaciones internacionales teniendo en cuenta las limitaciones inherentes a la armonización estadística, sin que ello reste validez a la evidencia general de una marcada desigualdad entre Estados miembros.
Desde una perspectiva temporal, la evolución de la generación per cápita de residuos urbanos en la Unión Europea muestra una tendencia relativamente estable, con oscilaciones moderadas a lo largo de los últimos años. La comparación entre España y la media comunitaria, reflejada en la gráfica de evolución temporal, permite extraer varias conclusiones relevantes. En primer lugar, España se sitúa en los últimos ejercicios por debajo de la media de la Unión Europea, lo que indica una menor generación de residuos urbanos por habitante en términos relativos.

Ilustración 2. Evolución de la generación de residuos urbanos en España y media en Europa(kg/hab.) Elaboración propia a partir de Euroestat.
En segundo lugar, la evolución de ambas series pone de relieve que no se aprecia un descenso estructural claro en la generación de residuos urbanos. A pesar de los avances normativos y estratégicos en materia de economía circular y prevención de residuos, la generación per cápita tiende a mantenerse en niveles elevados, lo que permite formular la hipótesis de que no se ha producido un desacoplamiento efectivo entre la generación de residuos y la evolución económica. Es decir, el crecimiento o mantenimiento de la actividad económica continúa asociado a la generación de residuos urbanos, incluso en contextos donde se han reforzado las políticas ambientales.
Esta hipótesis, no obstante, debe ser contrastada mediante un análisis más detallado que incorpore indicadores económicos, en particular el PIB per cápita, así como otras variables relevantes como el consumo final de los hogares, la estructura sectorial de la economía o la evolución demográfica. Un análisis comparativo entre la generación de residuos y estos indicadores permitiría evaluar con mayor precisión el grado de desacoplamiento relativo o absoluto, y diferenciar entre efectos coyunturales y tendencias estructurales de largo plazo.
Finalmente, los resultados del análisis permiten extraer una conclusión de carácter estratégico: si bien la Unión Europea ha avanzado de manera significativa en los aspectos relacionados con el tratamiento y la gestión de los residuos urbanos, dichos avances no se han traducido de forma equivalente en una reducción de la generación per cápita. Las mejoras en reciclaje, valorización y reducción del vertido han contribuido a mitigar los impactos ambientales de los residuos, pero no han abordado de manera suficiente la fase inicial del ciclo, es decir, la prevención y la reducción en origen.
Esta situación pone de relieve uno de los principales retos de la política europea de residuos: pasar de un enfoque predominantemente orientado a la gestión eficiente de los residuos generados a un modelo que priorice de forma efectiva la prevención, el ecodiseño, la reducción del consumo de materiales y el cambio en los patrones de producción y consumo. En este contexto, la generación per cápita de residuos urbanos sigue siendo un indicador clave para evaluar el grado real de transición hacia una economía circular, más allá de los avances en las fases finales del sistema.









